El golpe de Estado en Honduras, es un golpe contra todo lo que encarna la ALBA, por lo que la Alianza Bolivariana no sólo es una urgencia histórica sino la vía inexorable para hacerle frente a la crisis estructural del capitalismo

Comandante en Jefe Hugo Chavez Frias
05 de Julio de 2009

lunes, 20 de julio de 2009

Noticias que reafirman algunos puntos de nuestro analisis




A continuación subiremos varias noticias recientes que confirman algunas proyecciones que nosotros habiamos hecho en nuestros analisis.


Palmerola y la “guerra preventiva” en Honduras



Caracas, 19 Jul. ABN (Aurelio Gil Beroes).- La vacilante conducta que ha exhibido el gobierno de Estados Unidos frente a la crisis política de Honduras, parece explicarse por el doble perfil de su política. Por un lado, promovió el golpe militar que derrocó al Presidente Manuel Zelaya y por el otro, ha tenido que alinearse con el repudio mundial a ese hecho, para no quedar aislado políticamente en el escenario internacional.

Con el derrocamiento de Zelaya, Washington trata de asegurar sus intereses en la región, y de garantizar su capacidad de presión y tutela sobre los gobiernos vecinos, antes de que un presidente díscolo, surgido de las filas del liberalismo, pero proclive a los aires de soberanía que recorren a Latinoamérica, alejase definitivamente a Honduras de su redil. Así pues, y en una versión política de lo que se conoce militarmente como “guerra preventiva”, el domingo 28 de junio, se produce el golpe de Estado que derroca a Zelaya. Una parte muy importante de esos intereses que había que asegurar a toda costa y ante cualquier amenaza, y que, por ahora, quedan a buen resguardo, es la base militar que Estados Unidos mantiene en la zona de Palmerola, en la propia Honduras.

Palmerola

Con este nombre se designa a un pequeño pueblo de la provincia española de Cataluña, cercano a la frontera con Francia.

Este nombre parece no existir en ninguna otra parte de Iberoamérica excepto en Honduras, donde identifica una zona cercana a la antigua capital de ese país: Comayagua.
En esa zona se localiza la base “Coronel José Enrique Soto Cano”, que es la sede de la fuerza aérea hondureña y de la escuela de aviación militar de ese país.

La base está emplazada en un área de 3 kilómetros de ancho por 10 de largo, sobre una meseta de 628 metros sobre el nivel del mar, donde opera, desde principio de los años 80 del siglo pasado, un enclave militar estadounidense denominado Fuerza de Tarea Conjunto Bravo.

Este contingente está integrado por cerca de 500 efectivos adscritos a seis diferentes comandos: Personal conjunto, Escuadrón aéreo 612, Fuerzas Armadas, Fuerzas de seguridad conjuntas, un componente médico y un batallón del regimiento 228 de la aviación.

Además, un componente de la Armada del Sur, de Estados Unidos, presta apoyo aéreo para las tareas y misiones de la Fuerza de Tarea Conjunto Bravo.

En la base operan por lo menos 18 helicópteros de las series UH-60 Black Hawk y CH-47 Chinook, entre otras aeronaves de combate y reconocimiento.

La pista de esta base militar, una de las más grandes de Centroamérica, permite el aterrizaje de aeronaves de gran tamaño.

Allí aterrizaron aeronaves de todo el mundo, en ocasión del recibimiento de la ayuda humanitaria que se brindó a ese país, luego de que, en octubre de 1998, fuera azotado por el huracán Mitch, con saldo de 10 mil muertos y miles de desaparecidos.

Legalidad de la base

La Constitución hondureña, vigente desde 1982, prohíbe la presencia permanente en territorio del país, de contingentes militares extranjeros. El Artículo 19 de esa Carta Magna establece: “Ninguna autoridad puede celebrar o ratificar tratados u otorgar concesiones que lesionen la integridad territorial, la soberanía e independencia de la República. Quien lo haga será juzgado por el delito de traición a la Patria. La responsabilidad en este caso es imprescriptible”. Y el Artículo 107 asegura la propiedad de la tierra para los hondureños: “Los terrenos del Estado, ejidales comunales o de propiedad privada situados en la zona limítrofe a los estados vecinos, o en el litoral de ambos mares, en una extensión de cuarenta kilómetros hacia el interior del país, y los de las islas, cayos, arrecifes, escolladeros, peñones, sirtes y bancos de arena, sólo podrán ser adquiridos o poseídos o tenidos a cualquier título por hondureños de nacimiento…

Y añade también: “por sociedades integradas en su totalidad por socios hondureños y por las instituciones del Estado bajo pena de nulidad del respectivo acto o contrato. La adquisición de bienes urbanos -puntualiza- comprendidos en los límites indicados en el párrafo anterior, será objeto de una legislación especial.

Más adelante señala: Se prohíbe a los registradores de la propiedad la inscripción de documentos que contravengan estas disposiciones”.

Convenio anexo

Mucho antes, en 1954, los gobiernos de Honduras y Estados Unidos suscribieron un acuerdo por medio del cual, la nación del norte prestaría apoyo militar a la nación centroamericana, en condiciones determinadas. Sobre la base de este acuerdo, y mediante un anexo al mismo, los mandos militares de ambos países, a principios de los años ochenta, convinieron en establecer un contingente militar norteamericano en la base Coronel José Enrique Soto Cano. Este convenio podría ser abrogado fácilmente por el presidente Zelaya, posibilidad ésta que, como dijimos, ha debido ser una de las razones que indujeron al Gobierno de Washington a derrocar a Zelaya.

Para burlar la Constitución, los espacios de alojamiento y trabajo del contingente militar estadounidense en Palmerola son instalaciones provisionales: carpas, chozas, galpones y ventorrillos. Pero se trata en realidad de un personal permanente, alojado en instalaciones permanentemente provisionales.

Antecedentes de operaciones

En cumplimiento de su misión en la región, la base de Palmerola fue utilizada por el ejército estadounidense, al mando del coronel Oliver North, en los años 80, para hostigar a la triunfante Revolución Sandinista de Nicaragua. Armas y dinero provenientes del tráfico de drogas, entraron y salieron de esa base para financiar el ejército de mercenarios antisandinistas.

Recuérdese el escándalo “Irán- Contras”, que develó los perversos mecanismos de tráfico de drogas a los cuales recurrieron la CIA y el ejército estadounidense, para obtener dinero y armas contra la revolución sandinista, burlando así disposiciones expresas de la Constitución de ese país y del Congreso. La guerra contra la naciente Revolución en Nicaragua, dejó un saldo de decenas de miles de muertos y pérdidas económicas incalculables de las cuales ese país aún no se ha recuperado.

Otro destino

El 31 de mayo de 2008, el presidente Zelaya anunció que el aeropuerto de la base de Palmerola comenzaría a recibir vuelos comerciales en un lapso de 60 días. Un accidente ocurrido en Toncontín, el aeropuerto que sirve a la la ciudad de Tegucigalpa, atribuido a las cortas dimensiones de esa pista, y que dejó un saldo de cinco muertos, fue la causa del anuncio presidencial. También hay planes de reconstrucción de la infraestructura del aeropuerto, ordenados por Zelaya con el apoyo financiero del ALBA.

Lo cierto es que la eventual operación comercial de Palmerola, significaría una clara restricción a las operaciones militares que allí se despliegan, cuestión que podría significar la apertura de un nuevo tiempo para la vida económica, política y social de ese país. Por ahora, esta posibilidad permanece secuestrada por los militares golpistas y la oligarquía hondureña.


http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=191451&lee=16



Y otra información que confirma lo que deciamos en el numeral 7 de nuestro analisis del dia 11 de julio del presente:


Tomás Borge

Golpistas en Honduras sólo han logrado despertar la insurrección


Foto: Alex Guzmán, ABN.

Managua, 19 Jul. ABN (Nazareth Balbás, enviada especial).- El comandante del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Tomás Borge, dijo que el golpe de Estado cometido por la derecha de Honduras contra el presidente legítimo, Manuel Zelaya, sólo sirvió para catalizar el inicio de la insurrección revolucionaria de la izquierda en la nación centroamericana.

Sentado frente a la biblioteca de su casa ubicada en la capital nicaragüense de Managua, se mostró confiado en que lo sucedido en Honduras es apenas el inicio de un renacer de la conciencia revolucionaria: “Mire, no hay mal que por bien no venga. Los golpistas creyeron que sacando a Zelaya iban a eliminar un ejemplo progresista en Centroamérica y lo que han traído como consecuencia ha sido el despertar de una conciencia revolucionaria que hacía años no se veía en ese país”.

Para él no hay vuelta atrás y el regreso de la derecha a la región es improbable: “Aquí no volverán y es una promesa sagrada que le hacemos a los pueblos de América Latina”, juramento que esgrime tras afirmar que la implantación de gobiernos dominados por las minorías es comparable con el retorno de una desagradable enfermedad.

“Que vuelva la derecha es como que volviera la sarna, como que volviera una enfermedad terminal (...) Honduras empieza a rascarse de la sarna derechista pero sabemos que eso se curará dentro de muy poco tiempo porque la marcha de la izquierda es indetenible. ¡Vamos a tener revolución hoy, mañana y siempre!”.

Es tan firme su convicción que considera el regreso de Zelaya un asunto que está detrás en importancia con respecto al significado que tienen las movilizaciones que ha protagonizado el pueblo hondureño en las calles de toda la nación.

“Después del golpe militar, ése pueblo se levanta por primera vez muchos años y eso es aún más importante que el regreso del presidente, porque en este escenario, Zelaya representa simplemente el regreso de la constitucionalidad (...) Lo maravilloso es que ellos (los golpistas) quisieron matar el rumbo progresista de Honduras y en vez de eso, lo que hicieron fue resucitar algo tan hermoso como un proceso revolucionario”.

Borge, único miembro fundador del FSLN en vida, es una de las figuras protagónicas de los actos que se realizarán en Managua por el 30 Aniversario de la Revolución Sandinista, celebración que congregará este domingo a miles de nicaragüenses alrededor de la Plaza La Fe Juan Pablo Segundo, zurcados por el emblema rojinegro del movimiento que en 1979 logró la caída de la tiranía encabezada por Anastasio Somoza Debayle.


http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=191386&lee=16


Tomas Borge, fue ministro del Interior y de Defensa de Nicaragua, vicesecretario del FSLN, parlamentario (1990~2006), comandante guerrillero, embajador de Nicaragua en Perú.


El analisis en cuestión, que se adelantó a estas noticias:

ANALISIS DE LA CRISIS EN HONDURAS

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